La demanda por grúas articuladas para minería está impulsando la incorporación de equipos de mayor capacidad en Chile. Las exigencias de mantenimiento, traslado de componentes y continuidad operacional están elevando los requerimientos de izaje en las faenas. Según estimaciones de SIMMA Grupo Empresas, el mercado nacional de grúas mueve cerca de US$200 millones anuales. Esta cifra considera equipos, camiones, carrocerías y servicios técnicos asociados a distintas industrias. Aunque el mercado abarca diversos sectores productivos, la minería destaca por sus requerimientos de soluciones de mayor capacidad. Las características de sus operaciones exigen equipos que combinen fuerza de levante, alcance, precisión y seguridad. En cuanto al parque de maquinaria, las estimaciones de SIMMA, basadas en datos de Aduana, sitúan el mercado chileno de grúas articuladas entre 700 y 800 unidades. La evolución del segmento no responde solamente a una mayor cantidad de equipos, sino también a configuraciones más grandes y de mayor valor.
Grúas articuladas para minería
Uno de los principales cambios del mercado chileno apunta al aumento de la capacidad de los equipos. Anteriormente predominaban las grúas de 30 toneladas-metro montadas sobre camiones 6×4, mientras que actualmente crece la utilización de camiones 8×4 y configuraciones de mayor tamaño. Esta transformación responde a las necesidades específicas de cada operación minera. El peso de las cargas, las distancias de trabajo, el espacio disponible y las condiciones del terreno determinan la elección de los equipos. “Las industrias están demandando soluciones cada vez más específicas. Ya no se trata solamente de cuánto puede levantar una grúa, sino también de su alcance, precisión, seguridad, tecnología y capacidad para responder a las condiciones de cada operación”, explica Eduardo Pooley, socio director de SIMMA Grupo Empresas.
Inversión en equipos de izaje
El aumento de capacidad también se refleja en los costos de adquisición. Según estimaciones de SIMMA, un equipo promedio que incluye grúa, camión y carrocería requiere una inversión de entre $300 millones y $400 millones. Sin embargo, determinadas configuraciones pueden superar los $500 millones. El valor final depende de la capacidad de levante, el equipamiento incorporado y los requerimientos particulares de cada operación.
Tecnología y seguridad
La selección de grúas articuladas para minería requiere evaluar tanto las prestaciones técnicas como las condiciones de trabajo en terreno. La estabilidad del camión, la instalación correcta del equipo y la capacitación de los operadores resultan fundamentales para ejecutar maniobras seguras. A estos factores se suma la incorporación de nuevas tecnologías para mejorar el control operacional. Entre las soluciones que han ganado relevancia destacan los sistemas de control remoto mediante joystick y los estabilizadores automatizados.
Estas prestaciones facilitan el manejo de los equipos y contribuyen al control durante las maniobras. Sin embargo, su implementación debe complementarse con procedimientos de trabajo, capacitación y evaluación de los riesgos específicos de cada faena. La seguridad también depende de seleccionar correctamente el equipo según las características de la carga y las condiciones del terreno. Por ello, las empresas deben considerar las exigencias técnicas y los procedimientos aplicables a cada operación de izaje.
SIMMA incorpora grúas Palfinger
En este segmento, SIMMA comercializa en Chile las grúas articuladas de Palfinger, fabricante internacional especializado en soluciones de izaje. Entre los modelos disponibles destacan la PK 365 TEC, PK 880 TEC y PK 1050 TEC. Además, la compañía proyecta incorporar próximamente el modelo PK 720 TEC. La selección de cada equipo depende de los requerimientos de carga, alcance, configuración y condiciones de operación. SIMMA distribuye oficialmente Palfinger en Chile desde 1997 y entrega equipos y servicios para distintas industrias. Su propuesta considera tanto la comercialización de maquinaria como el respaldo técnico y la mantención. Al respecto, Tomás Castagna, director Sales & Service LATAM de Palfinger, destacó la importancia del soporte especializado para las operaciones mineras. “En minería, una solución debe responder a las condiciones reales de trabajo y contar con respaldo técnico para mantener la continuidad operacional. La elección del equipo es importante, pero también lo es el servicio que existe detrás”, afirmó.
Continuidad operacional
Las exigencias de mantenimiento y logística interna están aumentando la importancia de los equipos de izaje en la minería chilena. El traslado de componentes pesados y el posicionamiento de maquinaria requieren soluciones adaptadas a las condiciones de cada faena. En este contexto, las grúas articuladas de mayor capacidad representan una alternativa para atender operaciones que demandan mayor alcance y precisión. La tecnología, la seguridad y el respaldo técnico también forman parte de los criterios de inversión de las compañías mineras.

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