La gestión energética en Chile enfrenta nuevas exigencias para las organizaciones con altos niveles de consumo, que deben implementar sistemas destinados a optimizar el uso de la energía. En este escenario, ABB ofrece soluciones de medición y supervisión para apoyar a las empresas en la identificación de consumos significativos y el seguimiento de sus mejoras.
La Ley 21.305 de Eficiencia Energética establece obligaciones para los Consumidores con Capacidad de Gestión de Energía (CCGE). Estas organizaciones deben implementar uno o más Sistemas de Gestión de la Energía (SGE) que cubran al menos el 80% de su consumo energético total. En agosto se publicó en el Diario Oficial el listado de empresas CCGE correspondiente a 2026. La publicación activó distintos plazos para presentar discrepancias, declarar el tipo de sistema que implementará cada organización, designar al gestor energético y poner en funcionamiento el SGE.
Plazos y obligaciones para las empresas
Las organizaciones que superan el umbral de consumo establecido por la normativa deben cumplir una serie de obligaciones administrativas y técnicas. Según el comunicado, el listado de 2026 contempla cerca de 300 razones sociales catalogadas como CCGE en Chile. Los plazos informados son de 20 días hábiles para presentar discrepancias ante la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). También consideran 30 días hábiles para declarar el tipo de SGE, 40 días hábiles para designar formalmente al gestor energético y 12 meses corridos para implementar y poner en operación el sistema.
La normativa busca que las empresas adopten mecanismos sistemáticos para medir, controlar y mejorar su desempeño energético. Según antecedentes de la Agencia de Sostenibilidad Energética citados por ABB, estos sistemas pueden generar ahorros de entre un 12% y un 15% durante sus primeros tres años de implementación.
Soluciones para optimizar el consumo energético
Para las organizaciones con múltiples instalaciones, equipos y procesos, conocer el consumo total no siempre permite identificar dónde existen oportunidades de mejora. Por eso, ABB destaca la importancia de obtener datos confiables y desagregados que permitan evaluar el comportamiento energético de cada área.
“Cuando el consumo está distribuido entre distintas áreas y equipos, una lectura general no basta para entender qué ocurre dentro de la instalación”, explica Diego Pérez, Product Marketing Specialist de ABB en Chile. El especialista señala que las empresas necesitan visibilizar sus consumos y convertir las mediciones en información útil para tomar decisiones. Esta capacidad permite reconocer tendencias, detectar desviaciones y evaluar los resultados de las medidas de eficiencia energética. En centros de datos, hospitales, edificios corporativos y plantas industriales, el consumo eléctrico puede distribuirse entre numerosos tableros y circuitos. Esta situación dificulta establecer líneas base, detectar anomalías y comprobar los resultados de las mejoras implementadas.
Para abordar este desafío, ABB propone soluciones modulares que incluyen sensores de corriente asociados al sistema InSite, remarcadores para riel DIN y analizadores de red. Estas herramientas permiten obtener información detallada sobre el comportamiento eléctrico de distintas áreas de una instalación. La medición también puede complementarse con equipos de protección eléctrica que incorporan funciones de medición y conectividad, como los interruptores de corte en aire Emax 2. Con estos datos, los responsables de las instalaciones pueden identificar consumos relevantes, detectar picos innecesarios y priorizar acciones para mejorar el desempeño energético.
Sistemas de Gestión de la Energía
La disponibilidad de datos confiables facilita la implementación de Sistemas de Gestión de la Energía bajo estándares como ISO 50001. Sin embargo, la tecnología por sí sola no garantiza el cumplimiento normativo ni una reducción sostenida del consumo. Diego Pérez sostiene que la Ley 21.305 representa una oportunidad para fortalecer la competitividad energética de las empresas chilenas. En esa línea, ABB ofrece infraestructura técnica y experiencia para acompañar a las organizaciones durante la transición hacia una gestión más eficiente. La compañía también destaca que cada organización debe definir su política energética, establecer objetivos de desempeño y asignar responsabilidades internas. Sus directivos deben supervisar la implementación del sistema, resguardar las evidencias y asegurar el cumplimiento de las obligaciones correspondientes.
Claves para avanzar en descarbonización
La eficiencia energética requiere compromiso desde la alta dirección hasta los equipos responsables de la operación. Por ello, las empresas deben integrar las mediciones en sus procesos de planificación y utilizar los resultados para orientar sus decisiones. Desde ABB señalan que la infraestructura eléctrica puede contribuir a mejorar la eficiencia, la resiliencia operativa y la sostenibilidad de las organizaciones. La medición sistemática del consumo permite reconocer oportunidades y comprobar si las acciones adoptadas producen resultados. En un escenario de mayores exigencias energéticas, las empresas deben combinar tecnología, planificación y responsabilidad organizacional. La gestión energética se convierte así en una herramienta para controlar costos, mejorar el desempeño operativo y contribuir a los objetivos de descarbonización.

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