Comprar o arrendar maquinaria se ha convertido en una decisión relevante para empresas que buscan optimizar sus recursos y mantener la productividad. La intensidad de uso, duración del proyecto, capital disponible y costos operacionales pueden inclinar la decisión hacia una u otra alternativa. Desde Dercomaq plantean que comparar solamente el precio de compra con una tarifa mensual de arriendo puede entregar una visión incompleta. La evaluación también debería incorporar mantenimiento, disponibilidad, vida útil, gestión y eventual renovación del equipo.
“Más que preguntarse si comprar o arrendar es mejor en términos generales, las empresas deberían analizar qué alternativa se ajusta mejor a su operación”, explica Katalina Movillo, gerente comercial nacional de Rental en Dercomaq.
Uno de los primeros factores que deben analizar las empresas corresponde a la frecuencia e intensidad con que utilizarán la maquinaria. Cuando un equipo tendrá uso constante durante varios años, la adquisición puede responder a una necesidad permanente de la operación. En cambio, los proyectos de duración definida o con una demanda variable pueden requerir mayor flexibilidad. En esos casos, el arriendo permite acceder a maquinaria durante el período en que efectivamente se necesita.La duración del proyecto también influye en el nivel de compromiso financiero. Mientras más acotado sea el período de utilización, mayor relevancia adquiere evaluar alternativas que no impliquen adquirir un activo de largo plazo.
Mantenimiento y disponibilidad del equipo
Otro elemento relevante corresponde al costo total de utilización. Este análisis debe considerar mantenimiento, repuestos, disponibilidad, tiempos de inactividad y otros gastos vinculados con la operación. En el caso del Rental, los servicios asociados al equipo pueden aportar mayor previsibilidad sobre determinados costos. Sin embargo, las condiciones dependen de cada contrato y de las prestaciones incluidas.
Capital disponible y flexibilidad financiera
La disponibilidad de capital constituye otro factor para las empresas. Comprar maquinaria implica destinar recursos a un activo, mientras el arriendo permite utilizar ese capital en otras necesidades del negocio. Esta diferencia puede adquirir mayor importancia en compañías que atraviesan procesos de expansión. También resulta relevante para empresas con proyectos de duración determinada o necesidades variables de equipamiento. “Dependiendo de la industria y del tipo de maquinaria, poder renovar o cambiar los equipos de acuerdo con las necesidades de la operación puede ser una ventaja importante”, señala Movillo.
Obsolescencia y renovación tecnológica
La posibilidad de que un equipo quede tecnológicamente desactualizado también forma parte del análisis. Las necesidades pueden cambiar durante la vida útil de una maquinaria, especialmente en operaciones que incorporan nuevas tecnologías. En ese escenario, la capacidad para renovar equipos puede convertirse en un elemento relevante de planificación. La decisión debe considerar las características de cada industria y el horizonte de utilización previsto.
Telemetría y gestión de flotas
Las herramientas tecnológicas también pueden aportar información para tomar decisiones sobre los equipos. La telemetría y los sistemas de gestión de flotas permiten monitorear el uso de la maquinaria y planificar determinadas tareas de mantenimiento. Estas soluciones también pueden entregar mayor visibilidad sobre la operación. Su utilidad dependerá de las características de cada equipo, del servicio contratado y de las necesidades específicas de la empresa.
Las necesidades del negocio
La decisión entre adquirir o arrendar no responde a una fórmula única. Cada empresa debe considerar la productividad esperada, disponibilidad requerida, duración del proyecto, estructura de costos y capacidad financiera. Desde Dercomaq plantean que el análisis debe superar la comparación entre el precio de compra y la tarifa mensual. El objetivo es determinar cuánto cuesta realmente utilizar el equipo y qué impacto tiene cada alternativa sobre la operación. “Nuestro rol no es necesariamente recomendar Rental o compra, sino entender la operación del cliente y orientarlo hacia la alternativa que genere mayor productividad y valor para su negocio”, concluye Movillo.

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